El Senasa confirmó casos de encefalomielitis equina en el Chaco

Redacción
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Los diagnosticó el INTA y el Instituto Vanella de la Universidad Nacional de Córdoba, tras analizar muestras en equinos. Recomendaciones y formas de prevención.

El Senasa confirmó casos de encefalomielitis equina en el Chaco. Tras la confirmación de muestras, destacaron que son casos en la localidad de Santa Sylvina. Destacan la necesidad de prevención y cuidados.
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) informó que en el día de este jueves, se obtuvieron resultados positivos a alphavirus -encefalomielitis equina del oeste- en muestras procesadas por el INTA, en la provincia de Buenos Aires, en localidad de Capilla del Señor, partido de Exaltación de la Cruz; y en la provincia de Chaco, en el departamento Fray Justo Santa Maria de Oro, localidad de Santa Sylvina. Las muestras fueron procesadas por el Instituto Vanella de la Universidad Nacional de Córdoba, en equinos con síntomas nerviosos y mortandad.
«Vale destacar que todos los establecimientos que notificaron signos nerviosos y/o mortandad de equinos se encuentran sometidos a interdicción oficial con restricción absoluta de movimientos. Asimismo, el Senasa dio también intervención al Ministerio de Salud de la Nación y a las autoridades locales con los que se trabaja en forma articulada», señaló la entidad nacional.
Asimismo, desde el Senasa se descartó que dentro de los establecimientos involucrados (con equinos con resultado positivo de la enfermedad o sospecha clínica) existan otras especies, que no sean équidos, que presenten sintomatología compatible con EE.
Sobre la enfermedad
Dentro de las encefalomielitis equinas existen Este, Oeste y Venezuela. Estas son enfermedades exóticas para el país, siendo el último registro oficial de Encefalomielitis del Oeste (EEO) en 1988. La Encefalomielitis Equina Venezolana (EEV) nunca estuvo presente en nuestro país y así se declara ante la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA).
La tasa de letalidad (el porcentaje de equinos muertos sobre los que se enferman) puede llegar al 90 por ciento para EEE y entre 20 a 30 por ciento para EEO, el resto puede convalecer y quedar con secuelas en algunos casos. En el caso de la EEV, la tasa de letalidad es muy variable, del 40 a 90 por ciento. También pueden quedar secuelas en los equinos que convalecen.
Esta enfermedad viral se transmite de las aves a los mosquitos, y éstos a su vez infectan a los equinos y seres humanos. El período de incubación de la enfermedad -es decir el tiempo que pasa desde la infección hasta que aparecen los signos clínicos- es de 5 a 14 días.
Todos los establecimientos que notificaron signos nerviosos y/o mortandad de equinos se encuentran sometidos a interdicción oficial con restricción absoluta de movimientos.
Los equinos presentan un cuadro neurológico con diferentes signologías, como deambulaciones, hiperexcitacion, depresión, hipertermia y decúbito principalmente.
Control, prevención y recomendaciones
•El control de mosquitos. Es fundamental para evitar la diseminación de la enfermedad y el contagio a los equinos y las personas. Tener en cuenta la aplicación a los animales y en el ambiente, de productos autorizados por el Senasa.
•La vacunación de los equinos contra esta enfermedad. Para ello el Senasa está coordinando con las cámaras de Productos Veterinarios de forma tal de tener disponibilidad y distribución de la mayor cantidad de vacunas en el menor tiempo posible.
•Notificar inmediatamente al Senasa ante la presencia de signos nerviosos en equinos.
•Disminuir al mínimo posible los movimientos de equinos.
•Evitar las concentraciones o eventos que impliquen concentración de equinos.
•Completar el calendario de vacunación de los equinos.
Asimismo, se convoca a los distintos actores relacionados a la producción y la sanidad equina a fortalecer y profundizar la revisión clínica periódica de los equinos, extremar las medidas de bioseguridad, evitando el movimiento de animales y personas entre caballerizas y establecimientos y aplicar medidas de higiene y desinfección con especial atención al manejo de artrópodos como posibles vectores de la enfermedad.

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